En fin a vuestras manos he venido,
Sé que he de morir tan apretado 11 B
que aun aliviar con quejas mí cuidado 11 B
como remedio mes ya defendido;
Mi vida no sé en qué se ha sostenido 11 B
si no es en haber sido yo guardado
para que sólo en mí fuese probado
cuánto corta una espada en un rendido. 11 B
Mis lágrimas han sido derramadas
donde la sequedad y la aspereza 11 D
dieron mal fruto de ellas, y mi suerte: 11 E
¡Basten las que por vos tengo lloradas; 11 C
no os venguéis más de mí con mi flaqueza; 11 D
allá os vengad, señora, con mi muerte! 11 E
no os venguéis más de mí con mi flaqueza; 11 D
allá os vengad, señora, con mi muerte! 11 E
Esta rima es de once versos (endecasílabo) ya que fue Garcilaso quien lo introdujo en España a continuación de Juan Boscán. La mayoría de los poemas de Garcilaso son de amor no correspondido, ya que él estaba enamorado de otra mujer que no le correspondía.